07/02/10

Aparecen dos monumentos megalíticos en una majada de la Montaña de Riaño

Diario de León

07/02/2010

E. Gancedo

No faltan los libros que afirman que en León no existen o no han aparecido aún grandes monumentos megalíticos como dólmenes o menhires, algo que resulta extraño sobre todo si se tiene en cuenta que estos sorprendentes legados de la Prehistoria pueden encontrarse en varios puntos de la cornisa cantábrica, especialmente en Cantabria y el País Vasco. Por eso, el arco montañoso leonés no había deparado hasta ahora un descubrimiento público como el que ha realizado el riañés Miguel Ángel Valladares: dos círculos concéntricos de piedras, muchas hincadas en el suelo, hallados en el llamado Prao Escobio de Acebedo, ubicado a más de 1.400 metros de altura.

La divulgación de estos posibles monumentos megalíticos fue realizada por Valladares a través de las páginas del número 24 de la Revista comarcal de Riaño, y en ellas reclamaba la atención de las instituciones para el estudio, catalogación, datación, protección y puesta en valor de estos hallazgos. Este vecino de la capital de la Montaña Oriental recalcó al Diario su condición de aficionado a la Historia y a la Arqueología, y por tanto, solicita una investigación exhaustiva en el paraje para que sean los expertos quienes determinen su exacto valor y antigüedad.

No obstante, el aspecto es plenamente coincidente con los crómlech (nombre técnico de estos círculos) de valles cantábricos de Álava y Navarra, y también de los más conocidos, los británicos y bretones (de la Bretaña francesa). Valladares explicó que representantes de la Diputación y de la Universidad de León acudieron a la zona para conocer in situ estos «presuntos» monumentos aunque no parece que hayan regresado ni emprendido una labor profunda de medición y estudio de los mismos.

Vista de una de las piedras que conforman una de las estructuras circulares

En concreto, tal y como explica Valladares, se trata de dos círculos, el más grande de 22 metros de diámetro y unos 385 metros cuadrados de superficie -”con una gran laja arenisca de 1,20 metros a la vista, y un grosor de 25 centímetros, donde se aprecian signos grabados-” y otro más pequeño, parcialmente destruido y cubierto de vegetación, con un diámetro de 14 metros y un área aproximada de 177 metros cuadrados.

Piden que el "Stonehenge leonés" sea un parque cultural

La relevancia de los dos conjuntos descubiertos ha motivado que desde Acebedo se comience a pensar ya en la creación de un «parque cultural» o un «centro de interpretación» para estos vestigios, si finalmente resultan, como sus congéneres vascos o navarros, provenir de la Edad del Hierro I, esto es, un milenio antes de nuestra era y por tanto anterior a la cultura vadiniense, el pueblo prerromano asentado en los valles de la montaña oriental leonesa.

Aunque a nivel europeo el más conocido y espectacular es el inglés de Stonehenge, al sur de los Pirineos la distribución de los crómlechs se circunscribía al País Vasco, Navarra, Cantabria y Norte de Burgos; pero en pocos se ha excavado para ver qué oculta el subsuelo inmediato.

05/02/10

Arranca la rehabilitación del dolmen de Dombate con 21 años de retraso

La Voz de Galicia

04/02/2010

Galicia

En 1989 la Diputación de A Coruña decidió mantener excavado el dolmen de Dombate y permitir que las pinturas quedaran expuestas. Fue entonces cuando nació la necesidad de proteger el yacimiento, y Salvador Fernández Moreda encargó un proyecto. Hoy al mediodía asistirá al acto de comienzo de los trabajos, que concluirán este año. Han sido necesarios 21 años para que la rehabilitación de uno de los principales dólmenes de Galicia sea una realidad.

A finales de este año Dombate se habrá convertido en una anta única en el mundo. Ni en España ni en Europa hay ningún caso de la conservación de una mámoa de estas características excavada. Están estudiados y documentados multitud de dólmenes con pinturas en Galicia y en Portugal, pero solo en Dombate las decoraciones realizadas hace 50 siglos podrán verse en directo, aunque solo tendrán acceso a la cámara los estudiosos.

El proyecto es obra de Francisco Vidal, un arquitecto coruñés que fue capaz de comprender las demandas de Patrimonio y las posibilidades de la Diputación. Consiste en un pabellón que contendrá únicamente el megalito en sus 900 metros cuadrados de superficie.

Se trata de una construcción ligera, con paredes de cristal y una cubierta de tablones de madera ensamblados que descansa sobre columnas de cobre. Este espacio, en el que habrá una rampa que permitirá una visión cenital del yacimiento, se completará con un edificio de recepción de visitantes, de unos 340 metros cuadrados y que compartirá con el pabellón la terminación en madera, un material que el arquitecto consideró especialmente adecuado para un monumento realizado totalmente en piedra.


En Europa no existe otro caso igual de mámoa

excavada con las características de la de Dombate

La obra costará 1,5 millones de euros y fue adjudicada a Construcciones Sigrás, de Cambre, que presentó la mejor oferta. El plazo de ejecución de los trabajos es de 10 meses.

Previamente, la Diputación encargó el varias fases la excavación de todo el recinto, a excepción de la zona que ya se estudió entre 1987 y 1989 y cuyos descubrimientos dieron lugar a la idea de conservar Dombate en las condiciones actuales.

Lo más llamativo de la mámoa es la magnificencia de las losas que forman la cámara, algo que solo es posible percibir de un dolmen cuando está excavado, puesto que la mayor parte de cada una de las losas se encuentra bajo tierra, por lo que resulta difícil comprender la dimensión de un monumento prehistórico de este tipo.

03/02/10

La aventura que no pudo concluir

lne.es
01/02/2010
Oviedo

(2ª Parte)

Al otro lado de la sala, el museo muestra lo que se conoce como «el cuartín» donde hay una cama de «relleira» con colchón de hojas de maíz, sábanas de lino y colcha. Al lado una mesita de noche y a los pies, el baúl donde se guardan las ropas de vestir y de cama. También se conserva una pequeña cuna de madera. La bodega era otro espacio imprescindible en la casa campesina y como tal no podía faltar en el museo. Se encontraba siempre en la planta baja y solía tener un suelo de tierra, que mantiene mejor el ambiente fresco para la conservación de los alimentos.

En la bodega hay un largar y una prensa para la uva. En ellos más de una vez se ha hecho el vino que el Ferreiro daba a probar a algunos visitantes en el propio «cacho», cuenco de madera típico de la zona. El vino se guardaba en las cubas que también se encontraban en ese espacio junto a las alquitaras para conservar el orujo.

Son infinitos los objetos que Naveiras consiguió reunir en estos años. Materiales que van desde la forja del ferrero hasta las cajas de cerillas o de galletas que se conservan en la reproducción de una taberna típica. Este local, mezcla de bar-tienda, fue uno de los grandes aciertos de la instalación, por su genuina semejanza con los originales y sus completísimos contenidos.

Pero no es menor el interés del taller del carpintero con un despliegue amplísimo de herramientas con las que construían desde el mobiliario doméstico hasta las ruedas de carro, ni el equipo de tornería donde se fabricaban los recipientes de madera, que formaban la vajilla campesina. Todo lo que el visitante pueda imaginar sobre los modos de vida de las sociedades rurales lo encontrará en el Museo de Grandas. Allí la mayoría de las piezas han sido donadas por los vecinos que, tras el empeño de Pepe el Ferreiro, hicieron suyo el proyecto que ahora ha quedado huérfano con la destitución de su creador.

Los utensilios y otras piezas reunidas proceden no sólo del concejo de Grandas de Salime. También han llegado de Pesoz, Allande, los tres Oscos y de los concejos gallegos de Fonsagrada y Negueira de Muñiz. También se exponen materiales de otras regiones de la península Ibérica y de Europa con el fin de mostrar la diversidad en aspectos como el calzado de madera, del que se conserva una extraordinaria colección.

El museo está integrado en la actualidad por varios espacios, entre los que figuran el corral, el cabanón (cobertizo), el corredor que une el cabanón y la casa, el abeirugo (tendejón), el hórreo y la panera. A ellos se suma la casa del molinero y el molino. Después de distintas obras para solucionar el problema del agua para moler, Naveiras consiguió poner en marcha aquel viejo ingenio que llevaba décadas sin funcionar.

Pepe el Ferreiro reunió miles de objetos curiosos y en desuso y les volvió a dar vida. Con ellos recuperó la historia de sus antepasados y puso una comarca olvidada en la cima de la actividad cultural. Naveiras devolvió a sus vecinos el orgullo de pertenecer a una sociedad rural y les concienció de su valía.

02/02/10

La aventura que no pudo concluir

lne.es
02/02/2010
Oviedo

(1ª parte)

«A Conseyería de Cultura amañóu a casa del cura y el Museo de Grandas empeza a ter algo de xeito, aunque lle falte muito pa ser como os museos vivos de calquer país de Europa». Así, en ese astur-gallego que se habla en el occidente asturiano expresaba, en 1989, Pepe el Ferreiro lo que sería su obsesión como creador y dinamizador del Museo Etnográfico de Grandas de Salime: Conseguir poner en marcha un museo vivo.

Cuando José Naveiras inició en los años setenta la aventura de recuperar y reunir útiles y aperos de la vida tradicional de su comarca, lo hizo no por el mero hecho de coleccionar una serie de materiales en vías de desaparición, sino con una idea que tenía mucho que ver con su recuperación y restauración, y con la posibilidad de estudiar la manera de construirlos y aprender a utilizarlos. Salvar del olvido definitivo por medio de su uso los muchos materiales utilizados en el aprovechamiento de los recursos naturales era la antorcha que guió durante todos estos años la idea de museo que el Ferreiro siempre tuvo en la cabeza.


No era una idea descabellada, pues hace años que viene funcionando en países europeos que han sabido desarrollar instalaciones museísticas que dan cabida a los distintos oficios tradicionales y llegan incluso a integrar en sus espacios al aire libre la actividad del campo. Son lo que se conoce por museos vivos, «que reproducen a la vista del público los procesos artesanales y las labores agrícolas, llegando en ocasiones a comercializar productos elaborados en las propias instalaciones de la exposición».

Ese era el museo que Pepe el Ferreiro siempre quiso tener. Y lo logró en parte gracias a su tenacidad e inteligencia. Durante casi cuarenta años buscó lo que sus antiguos propietarios llamaron trastos viejos, los recuperó, restauró y les devolvió la vida. En el Museo de Grandas se dieron cursos de telar y se ofreció al visitante el trabajo directo de «galocheiros», «torneiros» y «ferreiros», entre otros oficios. Allí, Benigno Naveiras (su padre) atendió la fragua; María de Fonteta recuperó el hilado manual con fuso y rueca e hizo manteca y escarpines con cinco agujas; Remedis de Paradela se encargó del telar en el que realizó docenas de colchas de distintas modalidades. Tino de Fonteta tejió cestos y Manuel de Barcia aportó la harina con la que en el museo se coció en más de una ocasión el pan.


Pero esto fue sólo el principio. Allí también se hizo vino, orujo, se realizó el amagüesto, se cultivaron las huertas, se hizo la «mallega», es decir, se separó la paja del grano de la forma más tradicional, se preparó la matanza del cerdo y se atendió la apicultura. Todas estas actividades fueron incrementándose con la representación de otros oficios en sus propias dependencias. Es espléndido el taller del zapatero, la escuela, la sastrería, la barbería, la tienda, el bar... todo un catálogo representativo de las distintas actividades necesarias para la economía de subsistencia que primaba en la sociedad rural.

El Museo Etnográfico de Grandas de Salime inició su existencia en 1984 instalándose en los bajos del Ayuntamiento, que pronto quedaron pequeños para los muchos aperos que el Ferreiro fue reuniendo. El traslado para la actual ubicación, la antigua casa rectoral, se consiguió en 1989, tras restaurar el edificio que se encontraba en un estado lamentable. Con algunas modificaciones, la casa se convirtió en el núcleo perfecto para lo que habría de ir creciendo con los años. A sus viejos muros se incorporaron nuevos materiales como el dintel del portón de entrada al corral y el arco de medio punto del cabanón, que fueron sacados de la villa de Salime, sumergida bajo el embalse desde 1953.


La rectoral responde plenamente a los criterios de la arquitectura popular. Cuenta con una lareira, donde en su momento se realizaban la mayoría de las actividades domésticas. Tiene tres partes bien delimitadas: zaguán, lareira y forno, que en el museo están bien representadas con todos los utensilios habituales. Otro lugar privilegiado de la casa es la sala de la industria textil, donde se exponen todos los útiles empleados en las distintas fases de preparación y elaboración del lino y la lana, con el que hilaban manualmente todas las mujeres de la zona. También hay tornos de filar, inventados en la Edad Media, con los que se hilaba más rápido pero que nunca se generalizaron en el campo asturiano.

La escuela está extraordinariamente bien representada en el museo por un aula escolar completa procedente de Pesoz. En ella los viejos pupitres, mapas y pizarras, fotografías de los alumnos y materiales de escritura dan vida a un pasado lejano. Recorrer el Museo de Grandas es retrocede al menos un siglo en el tiempo. Así se aprecia al penetrar en la sala, una estancia destinada solo a comidas de días de fiesta y a ceremonias de carácter social.

01/02/10

Más de 400 personas apoyan a Pepe el Ferreiro en Grandas

La Voz de Asturias
1/02/2010
Alexia E. Martin

Más de 400 personas recorrieron ayer las calles de Grandas de Salime en señal de apoyo a José Naveiras, Pepe el Ferrerio, a quien el Consorcio del Museo Etnográfico cesó hace días como director. A la solidaridad de los ciudadanos concentrados, se sumó la de la recién creada Plataforma de apoyo a José Naveiras, que ayer se presentó de manera oficial y que ya está integrada por 45 colectivos de Asturias y de otras partes de España y el mundo, como Galicia, Murcia y Estados Unidos.

Los manifestantes se concentraron a las 11.30 de la mañana ante el ayuntamiento y después pasearon por las calles de Grandas portando una gran pancarta en la que se leía Museo Etnográfico igual a Pepe el Ferreiro, una unión indivisible . Muchos de ellos iban vestidos con una camiseta con el rostro del director destituido y llevaban pegatinas en la ropa. Entre los manifestantes estaba el alcalde de Santa Eulalia de Oscos, Antonio Rivera, de Izquierda Unida.


READMISIÓN Después, durante la presentación de la plataforma, uno de los portavoces, Angel Prieto, anunció que solicitarán "ante el Consorcio del Museo la readmisión de Pepe el Ferreiro" y que "se sucederán las movilizaciones hasta que Cultura notifique su regreso al Etnográfico". "Somos conscientes de que esta batalla no se librará sin una gran manifestación en la capital" asturiana, indicó al tiempo que explicó que serán "movilizaciones creativas, no al uso con pitadas".

Asimismo, avanzó que la plataforma "emprenderá medidas de presión ante el Consorcio, la consejería de Cultura y la entidad bancaria que forma parte del Consorcio y votó a favor del cese".

La plataforma también inició ayer una campaña de recogida de firmas "para recabar la inquietud de la sociedad civil" con el objetivo de lograr la vuelta de José Naveiras a la dirección del Etnográfico. Y reiteró que la decisión del cese "es injusta, lo que nos produce rabia e indignación".

Desde que la consejería de Cultura notificó su cese a José Naveiras, el pasado martes, las muestras de apoyo a Pepe el Ferreiro, sobre todo a través de la red, se multiplicaron. El grupo de apoyo al exdirector en Facebook contaba ayer por la tarde con más de 5.200 adhesiones. Diversas formaciones políticas, como el Partido Popular, Izquierda Unida, el Bloque por Asturias y Unidá Nacionalista Asturiana, también expresaron su solidaridad a José Naveiras.

28/01/10

Cultura acusa a Pepe el Ferreiro de irregularidades en su gestión

La Voz de Asturias
27/01/2010
María R. López

El consorcio que gestiona el Museo Etnográfico de Grandas de Salime justificó ayer el cese de José Naveiras, Pepe el Ferreiro , como director, por presuntas irregularidades en la gestión del centro. La Consejería de Cultura alegó como motivo del cambio "el incumplimiento sistemático de los requerimientos de información efectuados por distintos organismos públicos, entre ellos la Consejería de Hacienda". Según la responsable de Cultura Mercedes Alvarez, "no se ha facilitado información acerca de los contratos menores efectuados, ni se han adaptado las cuentas del centro a los modelos contables del Principado, lo que ha determinado que no se hayan podido considerar presentadas en los últimos años y generado múltiples problemas legales".


La consejera añadió que "tampoco se elaboró un inventario de los bienes culturales, ni se organizó el archivo documental o la biblioteca del centro". El grado de incumplimiento "ha llegado al extremo de que se vulnera uno de los requisitos fundamentales para que el centro pueda conservar la categoría legal de museo". Horas antes, el presidente asturiano, Vicente Alvarez Areces, había asegurado en Navia que existían "razones fundadas" para el cese de José Naveiras. "El consorcio del museo y las entidades que lo forman quieren analizar un modelo de gestión diferentes, pero hay motivos de peso para que tomen una decisión que sólo tiene un objetivo: mejorar la gestión y los beneficios para los ciudadanos en todo el eje del Navia, ya que existen una serie de infraestructuras culturales que tenemos que ver integradas".

El puesto de Naveiras lo ocupará desde ahora Francisco Cuesta Toribio, de 48 años y licenciado en Filosofía y Letras. Anteriormente ocupó la dirección del parque arqueológico de la Campa Torres. También dirigió la escuela-taller del Archivo Histórico Industrial de Ensidesa en Avilés.

Pepe El Ferreiro viajó ayer hasta Oviedo para oír cómo le notificaban su cese. Cuando salió, criticó la naturaleza política de esta decisión. "Esta gente no da explicaciones", dijo, agregando que aunque la mayoría de los fondos del museo son suyos, "yo ahora no voy a destruir el museo por culpa de la ineptitud de esta gente, pero si alguien que me cedió sus fondos quiere ahora retirarlos como me comentaron, a eso no me puedo oponer". Sobre tomar posibles medidas legales, replicó que "de eso no entiendo, se encarga mi abogado". Y concluyó diciendo: "Habrá que hacer algo para que este país no vaya a peor".

27/01/10

Un castro doméstico

El Progreso
27/01/2010
Ana Rodil

Cuando cualquier vecino de una aldea de Galicia hace inventario de sus bienes cuenta con una casa y, en algunos casos, un pedazo de tierra y unos pinos. Pero son muy pocos los que pueden decir que son dueños de un castro.

José Vázquez Otero, O Músico, descendiente de la 'Casa dos Carrelos' de Vilaoscura, en Sober, es el dueño de un castro un poco por herencia y un poco por pasión. Heredó de sus antepasados un pedazo de monte repleto de robles a pocos metros de la parroquia y, además de un alto valor natural, la parcela esconde los restos de una de las construcciones prerrománicas "máis ben feitas de toda a rodeada", apunta su dueño.

El castro, del que se conserva todo el perímetro exterior y varias paredes interiores, ocupa un terreno de poco más de una hectárea y está sobre una cumbre elevada a unos 350 metros sobre el nivel del mar.

La construcción pasó siempre desapercibida para los expertos en patrimonio y muchos vecinos aprovecharon las piedras de sus muros para emplearlas en nuevas paredes y en sus propias casas. Cuando se dejó de plantar pan en las parcelas de alrededor y de sacar leña del monte, el castro quedó totalmente abandonado hasta que hace cuatro anos José Vázquez se propuso comprar los terrenos que formaban parte de él y que no pertenecían a su familia. "A maioría do castro estaba en terreos da casa pero había algún anaco que non, así que mediante vendas e cambios fíxenme co terreo e agora quedanme uns 150 metros por comprar", destacó el músico.

José Vázquez reconoce que la mayoría de sus vecinos "non lle dan aprezo" a la construcción pero para él es una satisfacción ir al castro cuando los robles que lo rodean echan las hojas nuevas.

Gran aficionado a la geografía y la meteorología, Vázquez destaca de los restos prerrománicos que "están moi ben delimitados" y situados a unos 110 metros del río Cabe. La cumbre sobre la que se asienta el castro recibe agua del regato Fontal y en el año 1700 funcionaba en sus inmediaciones un molino.

Afirma este vecino de Sober que no le cuesta nada mantenerlo limpio "porque os carballos son cortalumes naturais e comen a maleza que teñen ó redor" así que su trabajo se limita a arrancar alguna hierba mala y poco más.

Excavaciones
El castro de Vilaoscura está perfectamente documentado y aparece en varios registros oficiales junto a otros de la zona. Además, algunos vecinos recuerdan que en algún momento se realizaron prospecciones sobre el terreno pero eso es algo sobre lo que no hay unanimidad.


A José Vázquez no le gusta la idea de que excaven en el castro para buscar restos de otras épocas porque al fin y al cabo "o que se ve é o que hai e o que pasou a criba do tempo", apunta. A mayores, el peligro que supone para el entorno natural y para los robles la posibilidad de que alguien llegue con una pala a levantarlo todo es algo que tampoco le satisface en absoluto.

Con ochenta y cuatro años José Vázquez pasa el tiempo en dos cosas: en el castro de Vilaoscura y con su saxofón.

Comenzó a tocar en el año 1944 y durante mucho tiempo vivió de la música. Eran los años de esplendor de las orquestas y cuenta José Vázquez que se cobraba bien.

Ahora forma parte de la banda de Sober en la que toca el saxofón barítono, un instrumento que pesa un poco más que los otros pero que "ten moi bo sonido", dice el experto. Este amante del patrimonio y de la naturaleza es uno de los músico en activo más mayores de Galicia.

12/01/10

Denuncian que las obras de la Brilat en Salcedo dañaron unos grabados rupestres

Faro de Vigo
10/01/2010
Pontevedra

La plataforma de parroquias afectadas por las obras de la Brilat denuncia que los militares de la base General Morillo han dañado unos grabados prehistóricos, situado en el lugar conocido como Regato dos Buratos. Se trata de unas rocas con inscripciones rupestres, o petroglifos, que han sido desplazadas de su lugar al ensanchar un acceso a la base militar por los montes de San Martiño de Salcedo.

El colectivo de afectados presentará una denuncia por lo que consideran “un nuevo atentado al patrimonio de la parroquia”, y alertará a la Consellería de Cultura para que exija responsabilidades al Ministerio de Defensa por esta actuación.

La supuesta agresión a los petroglifos del Regato dos Buratos se viene a sumar a la ya denunciada anteriormente sobre una mámoa, o yacimiento megalítico, también situada en el área de construcción de la “aldea afgana” de la Brilat. Este hallazgo prehistórico se sitúa en los montes de Muimenta y está catalogada en el Plan Xeral de Ordenación Municipal y protegida por Patrimonio.

Además del colectivo de parroquias afectadas por la Brilat, también la Asociación pola Defensa da Ría denunció ante la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural la destrucción de esta mámoa. Los ecologistas también acusan al Ministerio de Defensa de dichos daños.

Según los denunciantes, la destrucción de este sepulcro megalítico fue consecuencia de las obras llevadas a cabo por Defensa en la zona, y que consistieron en la construcción de una réplica de una aldea afgana para prácticas militares.

Ahora los vecinos instan también a los responsables de Patrimonio a interesarse por el estado de los petroglifos del Regato dos Buratos, que al parecer han sido removidos de su sitio a consecuencia de la ampliación de un camino forestal para el servicio de la base militar.

Mámoa de Muimenta afectada por las obras de la aldea afgana

Suspensión

En relación a la mámoa de Muimenta, el pasado mes de junio la Consellería de Cultura de la Xunta de Galicia, a través de la Comisión Territorial do Patrimonio Histórico, solicitó al Ministerio de Defensa la suspensión de los trabajos de la Brilat en estos montes.

El departamento que dirige Roberto Varela consideró que estos trabajos afectan a un ámbito arqueológico, algo que ya venían denunciando los vecinos del lugar, que conocían la existencia de esa mámoa, soterrada en la zona de obras de la “aldea afgana”.

También los técnicos municipales habían confirmado la catalogación del hallazgo rupestre en el Plan General de Ordenación Municipal.

La Xunta solicitó por ello al Estado que paralice estos trabajos, con la finalidad de realizar unos sondeos arqueológicos científicos, que determinen la existencia de este enclave prehistórico.

Cultura comunicó esta solicitud también al alcalde de Pontevedra, para hacerlo conocedor del expediente abierto por la consellería. En éste se determina que la base militar General Morillo es la promotora de varias obras en la zona, como son la construcción de una travesía urbana, el acondicionamiento de un camino, la adecuación del campo de tiro, la recreación de una aldea afgana y la instalación de tres entradas a un búnker, así como tres zulos de armamento en los terrenos que utiliza la base en Salcedo.

Catalogado
Se trata, según afirma la Consellería de Cultura, de una actuación que se realiza en el entorno de estos petroglifos del Regato dos Buratos, bienes catalogados en el planeamiento municipal del Concello y, consecuentemente, integrantes del patrimonio cultural de Galicia. Por ello, para la administración autonómica esta actuación requiere una autorización previa de la Consellería de Cultura.

04/01/10

A orde de pedra - VIII


OS COMPAÑEIROS: A Orde da Pedra
Miguelanxo Prado
Tino Fernández Maceiras